viernes, 26 de agosto de 2011

EL SUICIDIO EN MEDELLÍN.
Por Lina Lopera
      Yesid Idrobo
      Jaime Flórez

En Medellín cada tres días una persona se quita la vida, convirtiéndose en la segunda ciudad colombiana con mayor índice de suicidio, después de Bogotá.


Un reciente estudio de la Secretaria de Salud de Medellín, titulado Informe de Vigilancia Epidemiológica de los Eventos Priorizados en Salud Mental, Medellín, año 2.010, pone en evidencia la elevada tasa de suicidios e intentos de suicidio de la ciudad, la cual resultó ser superior al promedio de Colombia por los últimos diez años. Durante el 2.009 en la capital antioqueña se suicidaron 5,2 personas por cada cien mil habitantes, mientras que a nivel nacional la tasa promedio fue de 4,1, revela el informe.

No solo es inquietante la conducta suicida de los medellinenses, sino que también son preocupantes las cifras por los intentos de suicidio. Se estima que cada día 3 personas  intentan quitarse la vida y al año se presentan 1.100 casos, siendo mayo, agosto y diciembre los meses de mayor cantidad de intentos de suicidio.

En el año 2.010, las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) notificaron 1.139 casos de intento de suicidio, de los cuales el 65% corresponden a mujeres. Dato que al ser contrastado con el número de las defunciones por suicidio, refleja que el porcentaje mayor lo encabezan los hombres con un 85,40% frente al 14,60% de las mujeres.
El rango de edad con mayor porcentaje de intentos de suicidio fue entre los 18 y 24 años de edad. La distribución de los casos por mes de ocurrencia, revela que durante los meses de febrero, mayo, y agosto se dieron los mayores índices de intento de suicidio. En cuanto a las cifras de defunciones por el fenómeno, reflejan que los meses en que mayor cantidad de muertes hubo fueron julio, agosto y octubre; y entre las edades de 25 y 34 años principalmente.


El informe de la Secretaría de Salud advierte que el Instituto Nacional de Medicina Legal señala que en nuestro país mueren más los hombres por suicidio, aunque se observa en las estadísticas que las mujeres son quienes más intentan suicidarse. Además, el alcohol podría estar relacionado en cerca del 40% de las muertes por suicidio. Igualmente, se ha encontrado que la probabilidad de que una persona conciba ideas suicidas puede aumentar al doble si hay consumo de alcohol y se puede triplicar si hay consumo de sustancias psicoactivas.
Al exponerse los métodos que usan las personas que se suicidan, según su certificado de defunción, los más frecuentes son los siguientes, en su respectivo orden:

1. Ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación en vivienda.
2. Envenenamiento.
3. Disparo de arma de fuego.
4. Saltar desde un lugar elevado.
5. Ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación, en lugar especificado.

El entorno socioeconómico incide y es considerado como uno de los factores de riesgo de intentos de suicidio y suicidio. Analizando la problemática con respecto a los sectores territoriales que presentan el mayor índice de suicidios, el estudio sobre vigilancia epidemiológica determina que en las comunas de Medellín, los barrios como La Candelaria, Popular, Villa hermosa, San Javier y el Poblado es donde mayor número de suicidios se reportaron. Y donde menos fue en Manrique, Buenos Aires, y los corregimientos de Palmitas y Santa Elena.   
Suicidio una mirada mundial
El panorama mundial tampoco es alentador, se estima que cada año se suicidan un millón de personas. Quienes mayoritariamente acuden a esta conducta autodestructiva son los hombres de edades avanzadas. Este fenómeno psicosocial se está diversificando, el suicidio en hombres jóvenes, de un promedio de edad de 15 a 24 años, se encuentra en aumento, hasta el punto de considerarse  la segunda causa de mortalidad violenta.

Se estima a nivel mundial que por cada suicidio se presentan entre 10 y 25 intentos o tentativas de suicidio, y del 10% al 15% de quienes han intentado suicidarse terminan logrando su objetivo. Se estima que en la mayoría de los países existe un subregistro cercano al 50%, lo que no permite tener un panorama real de esta situación.”[1]






[1] Taborda Ramírez Luis, Téllez-Vargas Jorge. El suicidio en cifras.

Lo que pasa por la mente de un suicida

Según la psicóloga Julia Quirós, investigadora del grupo de neurociencias de la Fundación Cardiovascular de Bucaramanga, las enfermedades más asociadas con el intento de suicidio y el suicidio son los trastornos afectivos, y de personalidad, como el trastorno bipolar, la depresión y la esquizofrenia, además de la dependencia de drogas y alcohol. La doctora Quirós agrega que lo que busca el suicida es alejarse de una situación de vida que le parece imposible de manejar, sumado a sentimientos de vergüenza, rechazo y la apropiación de un papel de víctima.

La psiquiatra Ligia Clemencia Rueda, investigadora de la Fundación Cardiovascular explica por qué los intentos de suicidio son más comunes en las mujeres pero la muerte por suicidio es mayor en los hombres: “Los hombres usan métodos más letales y agresivos en cambio las mujeres son más sutiles, lo planean más y usan métodos menos letales para hacerse daño”.

Las doctoras coinciden al afirmar que la mayor concentración de la tasa de suicidio entre personas jóvenes se atribuye a la falta de adaptación a las colectividades sociales, a los cambios biológicos y psíquicos propios de la edad, a la escasa capacidad autocritica y a la carencia de un proyecto de vida definido que los lleva a no encontrar suficientes recursos personales, sociales y demás para aferrarse a la vida. Quirós agrega que los jóvenes de niveles socioeconómicos bajos son más vulnerables por la falta de un acompañamiento psicosocial.

Indicios suicidas y prevención

La doctora Rueda afirma que todas las personas pueden contribuir en la prevención del suicidio en su entorno, para ello deben estar atentas a los cambios de comportamiento y de ánimo repentinos en las personas cercanas y a ciertos indicadores de instintos suicidas como las depresiones muy prolongados, que cambian de un momento a otro por alegría o euforia, porque según la experta, esta variación momentánea del ánimo, según la experta, se debe a que la persona ha decidido llevar a cabo el acto suicida, sintiendo que acabará con su sufrimiento.
Cuando se identifiquen estos comportamientos en alguien, no se debe dejar sola a persona, alejarla de cualquier medio o elemento que pueda usar para hacerse daño y buscar ayuda profesional tan pronto como sea posible.
En cuanto al procedimiento médico, la psicóloga Julia Quirós indica que las personas con riesgo alto de suicidio deben ser hospitalizadas, y quienes presentas riesgo medio deben tener atención ambulatoria.
Además de la implementación de un método adecuado de identificación de factores de riesgo suicida, el acompañamiento completo e integral a personas con trastornos mentales, el sostén psicosocial y acciones de apoyo para que las personas estén en condiciones de manejar eventos psicotraumáticos y mitigar los daños que puedan ocasionar y finalmente, la experta enfatiza en la importancia de la integración de acciones entre la salud pública, los ámbitos clínicos, científicos y educativos.

Suicidio, un caso de salud pública

La preocupación por parte de la Alcaldía de Medellín respecto a la salud mental de la población viene adquiriendo vital relevancia. Para ello a través de la Secretaria de Salud se vienen generando políticas públicas que conduzcan a una prevención y control de los comportamientos de tipo psicosocial.
El intento de suicidio y el suicidio son temas que se encuentran de manera primordial en los programas de salud de Colombia, Antioquia y Medellín. En el caso particular de la ciudad, el médico especialista y coordinador del programa de salud mental, Luis Diego Galeano López comenta que: “En el tema del suicidio trabajamos diferentes programas y proyectos para trabajar en los muchachos habilidades para la vida”.
Actualmente se están adelantando proyectos con las Unidades Integrales de Renovación Social (UNIRES) en escuelas y colegios en donde “Se detectan jóvenes con algunos signos de alarma” comenta Luis Diego Galeano. En asociación con Metrosalud y Secretaria de Salud, en el programa “APS Buen Vivir”  se han capacitado médicos generales en temas de salud mental para que puedan brindar una primera atención a pacientes que llegan por intento de suicidio.
Por otro lado a las personas que han intentado suicidarse y a sus familias constantemente se les hace un seguimiento y acompañamiento a través de visitas domiciliarias, tratando de conocer si están recibiendo algún tipo de tratamiento.
Quienes se encuentran en inminente riesgo de suicidio pueden obtener apoyo profesional a través de una línea telefónica (4444448) que funciona las 24 horas y en la cual, según asegura el medico Luis Diego Galeano “Cuando detectamos en esa línea pacientes en peligro de cometer suicidio, se manda un vehículo con profesionales para atender el paciente”.

El suicidio es una realidad. Es un drama humano bastante complejo en el que intervienen diferentes factores y así lo demuestran las estadísticas. Se hace necesario abordar ésta problemática desde diferentes perspectivas que permitan un entendimiento profundo del fenómeno y con lo cual se puedan adelantar procesos para contrarrestar las practicas suicidas.

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